viernes, 26 de febrero de 2010

Conversaciones con el Carmelita Descalzo

En las frías tardes de invierno, el carmelita descalzo y su discípulo caminaban por ese paseo largo que conduce a la puerta de salida del monasterio; los temas eran siempre los mismos: la oración mental como medio de transformación interior.
- No se ha de pensar tanto en las cosas; más bien realizarse en el amor al prójimo.Mire usted, para contemplar desde el silencio, ha de buscar un sitio adecuado donde permita que la quietud penetre su cuerpo y su mente.

-¡Sabe!...- añadió-,si puede interrelacionarse con la acción cotidiana desde su corazón, será como nuestros "padres" (Juan de la Cruz y Teresa de Avila) que encontraron con la sencillez del corazón y en la aplicación de la oración, un modo de realizarse como personas y como religiosos.
No analice demasiado todo el conjunto de su vida actual. Olvide aquellas cosas que poco importan, tome ejemplo de aquellas personas, buenas, nobles, honorables, que nos precedieron y de alguna manera nos redimieron."
Escuchar al carmelita descalzo era un completo ejercicio de introspección y de oración mental.
Foto: Recuerdos del burrito (Barbara).

domingo, 7 de febrero de 2010

EL CARMELITA DESCALZO...

Cuantas veces decía el Carmelita Descalzo que para orar y contemplar en el silencio era necesario elevar la mente y el sentimiento con imagenes y palabras que tuvieran contenidos edificantes, valores humanos. Insistía en que era necesario no dar importancia a pensamientos y distracciones. Centrar sólo la mente y el corazón en la fuerza espiritual presente... Él era ejemplo de estas palabras. En ocasiones se le podía ver, durante la oración, de pie, brazos abiertos y elevados, absorto en la oración mental que tanto amaba. Cuanto agradaría a sus maestros, Santa Teresa y San Juan, verle así, vivenciando la auténtica mística que ellos tan bien enseñaron.
- Repita palabras que eleven su alma- decía- tenga imágenes que le lleven a lo alto, a la trascendencia de su persona. (Pequeña y egocéntrica podríamos añadir).
Era un hombre humilde, lo cual engrandecía aún más su sapiencia.
- No hable demasiado, más bien observe, acostumbre a escuchar...
Foto:Naturaleza espiritual(sergio).