
A medida que se avanza en la contemplación en el silencio se descubre la importancia de pedir perdón. No nos referimos a pedir perdón la gente o a uno mismo. Es una acción muy importante, pero la petición de la que hablamos es más profunda aún ya que pedimos perdón a lo Espiritual, a lo que sentimos AUTÉNTICO, a nuestra razón de ser.
Pedimos perdón por nuestra incapacidad de ver, escuchar y sentir todo lo GRANDE que somos, cuánto se nos da y cuanta ayuda recibimos de la dimensión Espiritual.
- Ponte cómodo y practica un breve relax.
- Piensa en algo que eleve tu mente y tu corazón.
- Ahora, serénate y silencia tu mente.
- Escucha, observa, siente...
- Descansa...
-Abre tu corazón a lo GRANDE... siente que no estás solo, que formas parte de un TODO...
- Si acaso, surge un sentimiento de pedir perdón, hazlo, sin más.
- No "uses la cabeza", sí el corazón.
- Cuando el "ejercicio" finalice, con toda seguridad habrás descubierto algo nuevo.
3 comentarios:
Perdón hay que pedir por tantas cosas. Cometemos errores, pidamos perdón.
Perdón hay que pedir todos los días a la gente y a uno mismo.
Me agrada vuestro blog, adelante.
Un abrazo,
Rogelio
Perdonar y perdonar es el arte de los Superiores. Viva el perdón.
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