
Es mediodía. La campana del monasterio suena. Escucho el graznido del cuervo. Veo un caracol amarillo bordeando el cauce del arroyo.
¿Caracoles? ¿Con este calor?
¿Pienso que veo y oigo a la Naturaleza?
¿Caracoles? ¿Con este calor?
¿Pienso que veo y oigo a la Naturaleza?
Me silencio, procuro no pensar.
¿Realmente soy capaz de escuchar lo Natural?
El caracol lleva su casa a cuestas; es pequeño en apariencia, pero un coloso en fuerza y determinación. Él sigue el cauce de su vida, sin teorías ni aspavientos.
El caracol amarillo ve a donde va, sigue su destino; no se pierde en lo aparente, sabe lo que quiere: cumplir con lo Natural, es capaz de vivir el milagro de lo pequeño.
Mirar y escuchar a la Naturaleza es un aprendizaje sobre uno mismo.
San Juan de la Cruz lo comprendió bien cuando escribió:" (...) Entréme donde no supe..." ; el Maestro, que sabía tanto del espíritu, tuvo la humildad de reconocer la sapiencia del No saber, del hacerse pequeño, como un caracol amarillo...
¡Qué grande es lo simple!
¡Qué grande es lo simple!
6 comentarios:
Gracias.
Me gusta la foto del caracol y la enseñanza que nos da a todos. la fuerza y la determinación para ser yo mismo en un mundo cambiente aunque tenga que llevar mi casa amarilla a cuestas. Que bellas cosas decís.
Un abrazo y gracias.
Lorenzo
esta reflexión de sergio me llega hoy de manera especial...se que he descubierto mi verdadera naturaleza...y como el caracol amarillo , voy con determinación , pero soy tan pequeña, que no se ni me importa lo que voy a vivir, pero se a dónde megustaría dirigirme .compartir todo lo que voy aprendiendo desde el positivismo ,con el mayor de mis deseos ...que la gente sea feliz y que se cumplan sus sueños...
como dicen sara y lorenzo...gracias sergio.
os quiero de verdad
silvi
yo me siento como ese caracolillo amarillo: pequeño pero lleno de determinación.
Besos y besines de Ricardo.
que grande es lo simple, que grande es saber callar, que grande es ser humilde de pensamientos, que grandes son ustedes que nos comunican estos bellos pensamientos, os quiero, Lucía.
Que grande es lo grande. Adelante chicos con el blog que es estupendo. ¿Os acordais de mÍ?
Benjamin.
Publicar un comentario en la entrada